

Pero no hay fotos de esa �poca, vaya a saberse porqu�. Recuerdos s�, muchos, pero no de mi departamento (s�lo dos: uno en el que lloro desesperada sin poder dormir y pap� sale a las corridas a comprarme un nuevo chupete que result� rojo, y otro en que me veo sentada en la mesada de la cocina mientras la Nona me preparaba un "huevo en camisa") sino del de mis abuelos (el 3� I ) que quise visitar hace unos pocos a�os llevada por la nostalgia, pero cuya due�a -evidentemente aterrorizada por mi fascineroso aspecto - no me dej� entrar.
La Ita y el abuelo, tio Horacio, Ada (una enorme cuarentona muy blanca y alta, muy maquillada y con una negra trenza coron�ndole la cabeza, que fu� muy buena conmigo) le alquilaban habitaciones a TINA SALVADEO, bajita, gordita, de canosa melena prolija te�ida de un rubio sumamente claro, que era extra de cine y aparece en TODAS las pel�culas nacionales de los treinta y pico y cuarenta. Ella tambi�n era buena: jugando en su habitaci�n, le tom� una botella de colonia Atkinsons y un frasco entero de aspirinas, que por entonces eran de vidrio. Y no se enoj�.
M�s adelante -cuando tio Horacio se cas�, se volvi� a enfermar, se fu� a C�rdoba y no volvi� m�s su habitaci�n fu� ocupada primero por los Chac�n (de Santa Cruz) y luego por los Zamboni (un inventor que vend�a una crema para enrular el pelo; creo que la firma todav�a existe y es bastante conocida).
Pero ya no entr� m�s a esa enorme habitaci�n de la esquina con su ventana
redondeada. Ya no estaba mi t�o adorado, ni su piano gigantesco: yo ten�a tres
a�os y mis brazos no alcanzaban a todo el teclado. Parece mentira pero hasta
ser una adulta cre� firmemente que hab�a dos clases de pianos: algunos ten�an un teclado
infinitamente m�s largo.
Las primeras fotos son, entonces, de Talcahuano 464 (7� A) , a donde nos mudamos
muy pronto (en el 40) , justo frente a la casa de OLINDA BOZAN.

Esa casa que se ve al fondo, ese balc�n que se insin�a, son los de Olinda, que me
saludaba con la mano todos los d�as, ri�ndose. A veces se asomaba la Negra Boz�n,
Sof�a, que iba de visita. Y es en ese balc�n donde los Reyes Magos me trajeron mi
primera bicicleta, y donde mam� puso una vez el colch�n de mi camita con un
cartel que dec�a "la Bocha se hizo pis en la cama" , para que Olinda lo viera.
Creo que llor� y rogu� tanto, que lo sac� enseguida.
Y aqu� la prueba de la infamia: aparte de hacerse pis en la cama de vez en cu�ndo "la Bocha"
se com�a desenfrenadamente las pielcitas no las u�as , costumbre, h�bito, vicio
que dur� casi hasta el fin de la adolescencia. A veces ten�a que esconder las manos,
porque estaban tan ro�das que me daba verg�enza.
Oralidad , al fin y al cabo, creo que lo cambi� por los cigarrillos que a�n hoy no puedo
abandonar.
Y la infancia pasaba.....�dije ya que poco a poco mam� fu� dejando el Teatro? Fu�
por mi causa: cuando todav�a viv�amos en Floresta, ella trabajaba mucho y pasaba mucho
tiempo ausente , sucedi� algo que la decidi�. Me ca�, llor�, ella me tendi� los
brazos pero yo corr� a refugiarme en los de la Nona, que estaba siempre en casa y me
cuidaba amorosamente.
Fu� ah� que dijo BASTA, pero
le cost�, hizo algunas cosas (como la CORDELIA de Mis Amadas Hijas con Narciso
Ib��ez Menta, y algunas m�s) y finalmente termin� largando su gran pasi�n para quedarse
conmigo. Le cost� tanto que dej� de ver Teatro. Extra�aba el escenario, que pr�cticamente
fu� el lugar donde naci�: la Ita rod� por las escaleras de los camarines durante una funci�n
y de ah� fu� directamente internada la noche que mam� naci�, un 11 de Noviembre. El de
1911.
Pero algo hizo, y hubo giras. Y pap� la acompa��, y a veces yo tambi�n.

De m�s est� decir que, al volver, mam� se indign�. Escard� dixit y era ley.

Ah� est�n en la ciudad de Mendoza, y en Potrerillos, juntos y felices.

Y ah� en Cacheuta, con la compa��a de Marcos Caplan y su esposa (los recuerdo en
Buenos Aires, en su camar�n, mim�ndome, aunque no s� qu� obra hac�an), y Mar�a
Esther Emery y otros actores......�Se imaginan as� HOY una compa��a de
teatro por el interior? Hoy son todos capos. En aquel tiempo eran .....mejores.
Eran.....gente de trabajo, y nada m�s.
En Mendoza a pap� le pasaron dos desgracias divertidas.

Radiante con su c�mara, fotografiaba todo y a todos con incansable entusiasmo
.....hasta que en un incontenible impulso art�stico se inclin� tanto buscando el foco
de las bellas piedras del fondo de un riacho, que se cay� al agua con c�mara y
todo. Creo recordar que se arruin� para siempre.
Y por si esto fuera poco, fu� preso.
Andaba distra�do, disfrutando, y de pronto se le echaron encima varios polic�as y
lo portaron a pesar de las encendidas protestas de su averiada dignidad.
. Despu�s le pidieron disculpas y le mostraron la fotograf�a de un conocido
estafador que estaba asolando la ciudad por esos tiempos: incr�dulo, pap� reconoci�
el impresionante parecido. Dijo: "soy yo". Por suerte no le creyeron, porque era lo
�ltimo que debi� haber dicho. Pod�an haberlo tomado como una confesi�n.
Mientras, yo jugaba como siempre en la Plaza Lavalle frente a los Tribunales.

Y ellos segu�an la gira......

Estuvieron en C�rdoba. Aqu� con Mar�a Esther Emery.

En Paran�, en San Juan......

Anduvieron por Villavicencio, por Potrerillos, se recorrieron todo.....y al llegar a
Rosario ya extra�aban tanto que me mandaron buscar. Viaj� en tren con mis abuelas,
y me acuerdo perfectamente de la verg�enza que me di� verlos cuando subieron
de un salto al tren para buscarnos: fu� como si hubiera perdido la confianza, pero por
suerte dur� poco.
De Rosario hay dos fotos irreproducibles pero recuerdo el hotel Savoy, sus carritos de fiambres maravillosos y decenas de postres para elegir.....Era una gordita, yo, panzona y golosa, que todav�a a�ora el sabor diferente a todos de aquel caf� con leche �nico servido en la cama.
Y de un viaje a Montevideo (Mis Amadas Hijas era, supongo, una parodia de El Rey Lear, en la que trabajaban Narciso, mam�, Tina Helba, Myriam Urquijo -sin el "de" por esa �poca- , y Dorita Acosta) a donde fuimos con la Nona y pap�, que esta vez se hab�a quedado en casa, viaje en el que almorc� y cen� ravioles todos los d�as , me compraron un chalequito de nonato que me hab�a cautivado, y v� por primera vez el mar. Era invierno y hac�a fr�o, pero fu� maravilloso.


Y me acuerdo del paraguas que desarm� para hacerme la sombrilla a rayas de la dama antigua, mi �ltimo disfraz en el 45. Porque yo ya estaba "grande" y el Carnaval empezaba a morirse. Porque los corsos de la Avenida de Mayo ya no eran lo que fueron. Porque ya empezaban a terminarse los pomos de plomo de agua perfumada, y era imposible pasear vestida de dama de las camelias sentada en la capota de un descapotable ante los palcos llenos de chicos que tiraban papel picado y serpentina. Porque empezaba t�midamente otra �poca, y los m�s lanzados llevaban plumeros de "cortadera" para met�rselos en los ojos a los dem�s, como el �ter de los lanzaperfumes, como el papel picado. Qued� la costumbre de jugar "al agua" en los barrios, quedaron algunas murgas, pero los disfrazados fueron desapareciendo. Al menos en la Capital.


Los tiempos se mezclan, la "infancia"es una especie de continuo. Ah� estoy ya en segundo grado con
aquellos compa�eros que no olvid� m�s, aunque enseguida los dej� para mudarme
a Mart�nez. Alberto Gonda, con su pelo engominado, H�ctor Elors (del que me enamor�
secretamente despu�s de so�ar que nos sent�bamos en un banco de plaza tomados de
la mano), Mary Palitos (la primera de la primera fila, a la izquierda), yo con la
infaltable cruz de tinta, Marta Fumo, Carmen Vales Carl�s, Marta
Carballido (con la que no me dejaban juntar porque dec�a cosas "de grandes"),
Lidia del Valle Leme con su inmaculado cubrecuello de angora, Marta Milano, Marta Marina Mendoza, Creo y Crippa,
Norberto Mazzone, Julio Manuel Gomez Veiga, Maria Ruth del Pardo Belgrano,
Graciela Oliver con su carita de buena, un rubito llamado Daniel cuyo apellido olvid�, Martita Israel, Amalia Avdeliodis,
Martha Rosemblum con el gran mo�o blanco en la cabeza (segunda de la izquierda en la fila del medio)
, la nena de pelo lacio y ojos celestes (el nombre se me niega)
que siempre pasaba al frente para recitar enf�tica "REP�BLICA ARGENTINA/
PATRIAAAAAM�DA !!!!!!!!!" en fin, que si alguien ve �sto, si alguien se reconoce
o reconoce el nombre de su madre, padre, abuela, abuelo......t�mese por favor el
trabajo de volver al index y mandar un mail, �ser� mucho pedir?

A�os 42, 43, 44, 45 y la sirena de La Prensa que me impresion� sonando por el fin de la guerra...
Transcurrieron en Sarmiento 1586 (4� E) con el autor Federico Mertens en
el piso de arriba o de abajo. La mujer ten�a presi�n alta y mam� me espantaba
sin voluntad de hacerlo contando que el m�dico le pon�a sanguijuelas en el brazo.
Malignas lombrices chupasangre negras y lustrosas que sacaba de una labrada
cajita de plata que escond�a su misterioso malet�n negro.
A�os de guerra lejana, de noticieros en el cine, de juntar papel de aluminio y
chocolates energ�ticos para mandar "al frente", de dificultad para conseguir
por ejemplo un rollo decente para fotos (la del medio es gris porque la pel�cula
es de papel....... A�os en que todo se mezcla y se confunde, en que se puede ser
muy feliz o muy desgraciado casi por nada.


Volvi�, presuntamente sano, asisti� a mi nacimiento, se convirti� en mi �dolo, se
cas�, y cuando yo ten�a tres a�os el m�dico lo separ� terminantemente de m� para siempre:
me hab�a contagiado la tuberculosis de la que fu� declarada completamente curada
nueve a�os despu�s. No lo volv� a ver y me dijeron que estaba en C�rdoba.
Pero no era verdad. Estaba en cama y agonizaba de a poco, seguramente extra��ndome
como yo a �l.

Muri� una noche que recuerdo v�vidamente, aunque s�lo muchos a�os despu�s supe lo que
pasaba. Son� el tel�fono en casa y pap� y mam� salieron corriendo, llev�ndome.
a m� tambi�n. �D�nde estaba la Nona? �Por qu� me quer�an ah�, si no me
dejaron verlo? Recuerdo un enorme palier con m�rmoles blancos y negros. Baj�
Clarita.....una "secretaria" dijeron, supongo que era una enfermera que acababa de
sacarse el guardapolvo blanco, para quedarse conmigo mientras ellos sub�an
por el ascensor. El tiempo se hizo largo mientras, muy dulce y amistosa, Clarita jugaba conmigo.
No me acuerdo de nada m�s, s�lo de un clima que no sabr�a describir, pero que
puedo evocar perfectamente.
Desde entonces me dijeron que tio Horacio hab�a vuelto a C�rdoba a curarse.
Yo siempre preguntaba cu�ndo volv�a y me dec�an que "pronto". Muchos a�os
despu�s so�� con un raro tren que ven�a hacia m� , una especie de plataforma sin paredes,
en cuya "proa" tio Horacio, en pantalones negros y camisa blanca arremangada,
volv�a como triunfal, feliz y sonriente, tomado con un brazo en alto de una especie de
m�stil. Cuando me despert� le dije a mam�: "Tio Horacio se muri� �verdad? No
va a volver m�s....." Y era -de pronto- una certeza.
Lloramos las dos y me dan ganas de hacerlo al revivirlo. Supe que aquella noche, mientras yo jugaba en el palier con Clarita, �l hab�a muerto rodeado por los abuelos, el m�dico, mam� y pap�. Que su mujer no estaba, porque no estaba nunca. Esa misma tarde, cuando le anunciaron que a �l le quedaban posiblemente pocas horas de vida, Juana Sujovovsky, la respetada actriz Juana Sujo que supo triunfar hasta la veneraci�n en el exterior, protest� que no pod�a quedarse, que deb�a ir a la peluquer�a porque esa noche ten�a una reuni�n, una m�s de tantas. Cuando volvi� �l ya hab�a muerto. Y la amaba.



Aqu� arriba con Susana Freyre, el cordob�s Tito G�mez y Juan Carlos Thorry, en una pel�cula de la que no s� el t�tulo.


Y �stas son de Noche de Bodas, con Paulina Singerman. Fu� en el camar�n de Paulina, cuando mam� trabajaba con su compa��a en "Me cas� con un �ngel"....que poni�ndome las maravillosas alitas de plumas blancas del personaje (que, como la sirena de la otra obra tambi�n se dejaba cortar sus atributos para acceder a un amor humano) hice reir a todos deletreando alrededor de los cuatro a�os a velocidad supers�nica. Es que de chica yo era una especie de genio. Por suerte despu�s fu� normal.
Mi abuelo sigui� trabajando, hizo con Mirtha Legrand y Thorry "La peque�a Se�ora de P�rez"y "La Se�ora de P�rez se divorcia".....


Y con Pepe Arias "Las siete suegras de Barba Azul"

Hizo muchas m�s pel�culas, mucho teatro, fu� un actor de car�cter que iba de lo c�mico a lo dram�tico, y todav�a hay muchos que lo recuerdan. El "tuerto"Mart�nez, el estudiante de Medicina que se hizo actor de casualidad y por audacia. Me hace feliz que alguien, en este momento, pueda estar vi�ndolo.
Mam� por su parte trabaj� en el 44 en "Frontera Sur" con Fernando Lamas (hace poco la v� por VOLVER y pude grabarla) y ....adivinen qui�n se pon�a ante un espejo esas trenzas postizas y esos pollerones?

Pero el cine y el teatro no lo eran todo....

 
Recuerdo que una ma�ana son� el tel�fono en Sarmiento (el arquitecto Tito Ferrov�a, hermano de Tina Helba, ya estaba luchando y luchando por abaratar al m�ximo los costos de la casita que mis viejos se estaban haciendo en Mart�nez) y hubo mucha excitaci�n. Mam� sali� corriendo a a avisar: pap� se hab�a sacado el primer premio !

En 1946 nos mudamos a Mart�nez, donde descubr� que no solamente en las plazas hab�a �rboles, pasto y plantas, y que pod�amos plantarlas y verlas crecer. Empezaba una �poca de total TRANSICI�N.
El que haya aguantado
el tiempo que �sto tard� en cargar e insista en conocerla........
El que quiera mandar una
postal......