Los abuelos parten a una larga gira por Europa y América del Norte con la compañía
de Paulina Singerman. La familia "entera" (papá, mamá, la nona y tio Nano (para mí
desde y para siempre solamente TIONANO) se dedica a esperarme entre las mismas
paredes que vieron nacer a mi papá, construída por el Nono en la calle Eugenio Garzón de
Floresta con el dinero que le diera el restaurante de Sudáfrica.
Tío Horacio al principio no estaba allí....estaba en Córdoba, para curarse de la tuberculosis
que muchas noches de farra y poca alimentación habían desatado en su esmirriado físico
constitucionalmente predispuesto. Pero era incipiente, se iba a curar con seguridad,
y todos estaban contentos mientras él, desde la sierra, mandaba fotos.
Fotos que aquí no pueden faltar.

En la casa vieja de grandes habitaciones corridas y patio tipo damero, se me
esperaba con entusiasmo.

Mamá bordaba
Papá fumaba
Y la nona cosía
Mamá había dejado de fumar, y comía....Feliz de la vida...COMÍA.

Y su panza crecía y crecía, descomunal. Conmigo adentro, por supuesto, a quien
apodaban ROBESPIERRE porque esperaban un varón, cuándo no...!. Supongo que
quien iba a ser yo debía estar sintiendo en cada célula
la alegría conque me esperaban.
Una abuela y un futuro papá entre nubes de humo, con todo el aire de preguntarse si sería nena o varón...
Y una mamá verdaderamente radiante. En la terraza soleada o en el patio de
baldosas en el que yo estaba destinada a jugar.
Una pareja jóven, alegre y enamorada de verdad...

Por el momento olvidada por completo de toda sofisticación laboral....

Aunque ella a veces pintaba, al óleo y al pastel, y él escribía....

Dedicada a gestar, a su amor y a mi nacimiento. Hasta que el domingo cinco de abril, a las tres y media
de la tarde de sol, después de 36 horas del parto más difícl, nací morada y sin aliento
con una doble circular de cordón que casi nos mata a las dos, en la misma cama y la misma
habitación en que papá había nacido 28 años antes.

Papá, lleno de desesperación por los casi tres días de suplicio a sólas, ante el
misterio de un nacimiento que sólo nos pertenecía a mamá y a mí, ayudadas por la
partera del barrio y Margarita de Sáa Pereyra, recorría ida y vuelta el pasillo como
un león enjaulado y se había tomado entera y sin sentirlo la
botella de cognac que compró para reanimar a mamá, que desfallecía.
Pero -según me contaron- ni bien nací se sintió maravillosamente. Gritó hacia
afuera: "ARTURO...! ES NENA PERO NO IMPORTA...! y pidió el primer cigarrillo
en nueve meses.

Maniáticos como yo (de algún lado tenía que salir!) nos sacaron enseguida las
primeras fotos.
Y al año, una de estudio, como Dios solía mandar.

Cielo santo....no era preciosa? Y así volvemos al momento en que empezó todo ésto,
al momento en que el círculo que empezó en la segunda pagina personal se cierra,
y la historia seguirá, para quien quiera conocerla. pero ya conmigo.
En realidad
hago este "diario suscinto" para mí, para mis hijos y nietos, y para Pelusa. Pero
con sorpresa compruebo que a muchos les gusta -por distintos motivos- detenerse
en esta parte del sitio. Bienvenidos.
Avanti il popolo !
Al comienzode las páginas personales.
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